Gipuzkoa refuerza su modelo de economía social con la nueva planta industrial inclusiva de KL en Arrasate

Gipuzkoa refuerza su modelo de economía social con la nueva planta industrial inclusiva de KL en Arrasate

KL katealegaia ha dado un paso estratégico en su consolidación industrial con la colocación de la primera piedra de su nueva planta en Arrasate, un proyecto de 4.500 m² que unificará la actividad de sus centros de Aretxabaleta y Bergara. Esta instalación, situada en el barrio de San Andrés sobre terrenos de la antigua Fagor Electrodomésticos, nace con el objetivo de modernizar los procesos productivos en sectores como la movilidad, la energía y la electrónica. El centro no solo garantizará el empleo de 130 personas, sino que prevé crear al menos 25 nuevos puestos de trabajo en sus dos primeros años, con la meta de alcanzar una plantilla de 200 profesionales, enfocándose especialmente en personas con discapacidad y en riesgo de exclusión en Debagoiena.

La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, ha presidido el acto subrayando que una comunidad avanzada tiene la responsabilidad de desarrollar una «economía fuerte que garantice a todas las personas buen trabajo y bienestar». Mendoza ha calificado de «imprescindible» la labor de KL katealegaia, destacando que este tipo de proyectos materializan la «fuerza comunitaria» propia del territorio al ofrecer oportunidades laborales y de vida sin distinción. «Gracias a la contribución de todos y de todas, somos referencia mundial en economía social y en empleo protegido, y queremos ser referencia también en el empleo inclusivo», ha subrayado la diputada general, afirmando que esta nueva planta será una contribución fundamental para Gipuzkoa.

El proyecto cuenta con el respaldo de diversas instituciones, entre ellas el Gobierno Vasco, cuya representación ha corrido a cargo del vicelehendakari Mikel Torres. Mendoza ha incidido en que este esfuerzo se basa en la colaboración institucional y social, lo que permite a Euskadi mantener altas tasas de actividad entre personas con discapacidad. Para la diputada general, la nueva fábrica de Arrasate no es solo una infraestructura industrial competitiva, sino un motor de valores humanos y solidarios que refuerza el compromiso del territorio de «no dejar a nadie atrás», convirtiendo la industrialización avanzada en una herramienta directa de inserción social y calidad de vida.