La economía vasca ha finalizado el ejercicio de 2025 con un balance muy positivo, superando las expectativas iniciales al registrar un crecimiento anual del 2,3%. Según los datos publicados por Eustat, la actividad económica en Euskadi fue ganando intensidad a lo largo del año, alcanzando un repunte del 2,4% en el último trimestre. El Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha destacado que estos resultados consolidan la solidez del tejido productivo vasco frente a un entorno internacional marcado por la inestabilidad geopolítica y el débil crecimiento de las principales potencias europeas.
Uno de los datos más significativos del año ha sido el comportamiento del mercado laboral, que por primera vez en la historia ha superado la barrera del millón de personas cotizantes a la Seguridad Social. Este avance en el empleo ha sido fundamental para mantener una demanda interna robusta, con un consumo final que creció un 2,5% de media. Asimismo, la inversión empresarial ha mostrado un dinamismo excepcional, con un incremento anual del 4%, lo que para el Departamento de Economía supone la base necesaria para incorporar tecnología y mejorar la productividad de cara a los próximos ejercicios.
Mikel Torres ha subrayado que la capacidad de resistencia de Euskadi queda patente al comparar estos datos con la media de la zona euro, que apenas alcanzó el 1,5%, y con los registros de Alemania o Francia. Aunque sectores como la industria han tenido un comportamiento más moderado debido a las tensiones arancelarias exteriores, el último tramo del año ha mostrado signos de recuperación. De cara a 2026, el Gobierno Vasco mantiene un «optimismo prudente», vigilando de cerca el impacto de los costes energéticos y los conflictos logísticos en Oriente Medio para actuar con anticipación ante cualquier nueva incertidumbre.