La Guardia Civil ha asestado un importante golpe al tráfico de estupefacientes tras desmantelar una conexión regular de suministro de droga que operaba desde Bizkaia hacia la Comunidad Foral de Navarra. La operación se ha saldado con la detención de cuatro personas y la incautación de un voluminoso alijo en el que destaca el hallazgo de más de 20 kilos de speed, además de cocaína, hachís y diversas sustancias de diseño. Según fuentes policiales, con esta intervención se elimina una de las vías de entrada de droga más activas entre ambos territorios.
El centro de operaciones de la banda se ubicaba en una vivienda unifamiliar del barrio de Nocedal, en la localidad vizcaína de Ortuella. Desde este punto, un hombre de 76 años era el encargado de realizar los portes de mercancía hasta Navarra. Los investigadores, que seguían sus pasos desde hacía meses, lo interceptaron en el municipio navarro de Mendigorria en el momento exacto en el que entregaba una bolsa con un kilo de speed, otro de hachís y 100 gramos de cocaína a un segundo implicado. Ambos fueron detenidos de inmediato.
Tras estas detenciones, la Guardia Civil procedió al registro del inmueble en Ortuella, donde residía una pareja que presuntamente custodiaba el almacén principal de la organización. En el interior de la vivienda, los agentes hallaron 22 kilos de speed, 2,5 kilos de cocaína, 3 kilos de hachís y cantidades menores de marihuana y «tusi» (cocaína rosa). Además del estupefaciente, se han intervenido 38.600 euros en metálico, tres vehículos y varios teléfonos móviles, que ya han sido puestos a disposición de la autoridad judicial.