El inicio de 2025 ha traído un leve respiro demográfico a la Comunidad Autónoma Vasca. Entre enero y marzo se registraron 3.261 alumbramientos, lo que supone un aumento del 2,4 % respecto al mismo periodo del año pasado (77 más). Este repunte contrasta con la caída del 3,8 % con la que cerró 2024, el peor dato desde 1975.
Por territorios, la evolución ha sido desigual. Álava experimentó el mayor avance, con un 6 % más de nacimientos (534 en total). En Bizkaia el incremento fue del 4,6 %, hasta los 1.626. En cambio, Gipuzkoa registró un retroceso del 2,2 %, con 1.101 alumbramientos.
La edad de la madre sigue marcando un patrón claro: el grupo más numeroso fue el de 30 a 34 años (34,1 %), seguido muy de cerca por el de 35 a 39 (33,9 %). Por debajo quedaron los tramos de 25-29 años (13,6 %), 40 o más (11,6 %) y menores de 25 (6,7 %).
Más de la mitad de los nacimientos, un 51,3 %, se produjeron fuera del matrimonio, ya sea en parejas no casadas o en familias monoparentales. La cifra es más alta que la del primer trimestre de 2024 (49,7 %) y destaca especialmente en Bizkaia (55,2 %), mientras que en Álava (46,6 %) y Gipuzkoa (47,9 %) se mantiene por debajo de la media autonómica.
En cuanto al orden de nacimiento, uno de cada dos bebés fue primogénito (50,4 %), mientras que el 35,3 % llegó a hogares con un hijo previo y el 14,3 % fue tercero o posterior, una proporción algo mayor que un año antes.
La nacionalidad también marcó diferencias: en el 26,6 % de los partos la madre era extranjera, un dato ligeramente superior al de 2024. Álava lideró este indicador con un 32,2 %, frente al 26,1 % en Bizkaia y el 24,5 % en Gipuzkoa.