Los institutos de investigación de Osakidetza —Bioaraba, Biobizkaia y Biogipuzkoa— mantienen actualmente un centenar largo de líneas de trabajo abiertas para combatir los tumores de mama y ginecológicos. Estos proyectos se centran en la medicina personalizada y la búsqueda de biomarcadores que permitan predecir cómo responderá cada paciente al tratamiento. El objetivo prioritario es trasladar el conocimiento científico del laboratorio directamente a la consulta para mejorar la supervivencia de las mujeres afectadas.
La efectividad de esta apuesta por la ciencia se refleja en las tasas de curación actuales en el País Vasco, donde la supervivencia en casos de cáncer de mama ya roza el 90%. Los expertos señalan que estos resultados no son casuales, sino que derivan de una combinación estratégica entre el diagnóstico precoz y las nuevas terapias de inmunoterapia avanzada. Además, el sistema vasco de salud sigue reforzando sus programas de cribado, ampliando este mismo año la edad de detección precoz a los 48 años.
Este impulso científico contará próximamente con un refuerzo económico gracias a la movilización ciudadana. La recaudación de la nueva edición del EITB Maratoia se destinará íntegramente a financiar estos proyectos de investigación en cáncer de mama y ginecológico. Esta colaboración público-privada ha permitido inyectar, a lo largo de las últimas décadas, millones de euros en el sistema sanitario para avanzar en el control de patologías complejas y mejorar la vida de los supervivientes.