Bizkaia se encuentra conmocionada tras confirmarse que tres de las cinco víctimas mortales del accidente ocurrido el pasado martes en la costa de Santander procedían de nuestro territorio. Según los datos oficiales facilitados ayer por la Delegación del Gobierno, se trata de dos jóvenes de Barakaldo, ambas de 19 años, y un chico de 21 años natural de Balmaseda. Los tres fallecieron al precipitarse al mar después de que una pasarela peatonal de madera se desplomara en la zona costera de El Bocal, un suceso que ha dejado un profundo vacío en ambas localidades encartada y de la margen izquierda.
El trágico incidente se produjo cuando la estructura cedió de forma inesperada, lanzando a un grupo de jóvenes al agua en una zona de difícil acceso y fuerte oleaje. Mientras las familias de los fallecidos reciben apoyo psicológico en sus respectivos municipios, los ayuntamientos de Barakaldo y Balmaseda han mostrado su consternación por la pérdida de estos tres jóvenes que se encontraban de visita en la capital cántabra. La noticia ha generado una ola de solidaridad en las redes sociales y entre los vecinos, quienes guardan duelo por una tragedia que ha golpeado con especial dureza a la juventud vizcaína.
Mientras se investigan las causas del fallo estructural de la pasarela, las autoridades cántabras mantienen activo el dispositivo de búsqueda para localizar a una joven de Guadalajara que aún permanece desaparecida. El resto de las víctimas mortales del accidente incluyen a una joven de Cantabria y otra de Almería. Este suceso, que se ha cobrado la vida de cinco personas en total, ha reabierto el debate sobre el mantenimiento de las infraestructuras peatonales en zonas costeras expuestas a la erosión y el salitre.