Se desarrollará entre marzo y noviembre y abordará, de forma progresiva, distintos comportamientos incívicos
El Ayuntamiento de Bilbao ha puesto en marcha una nueva campaña de concienciación dirigida a reducir algunas de las conductas incívicas más habituales en el espacio público. El punto de partida se sitúa en la preocupación, tanto institucional como ciudadana, ante este tipo de comportamientos recurrentes y tiene como objetivo mejorar la calidad de vida en Bilbao, fomentando actitudes que contribuyan a un entorno más limpio, amable y sostenible.
La iniciativa, enmarcada en el compromiso municipal por mejorar la convivencia y reforzar el cuidado colectivo de la ciudad, busca sensibilizar sobre la importancia de adoptar hábitos responsables en la vida cotidiana. Asimismo, recuerda que el espacio público es compartido y requiere respeto y cuidado por parte de todas las personas. Con ello, se pretende reforzar el orgullo de pertenencia a Bilbao, una ciudad reconocida por su calidad de vida y su apuesta por el bienestar.
“NO DEJES RASTRO, DEJA HUELLA”: UNA INTERPELACIÓN A LA CIUDADANÍA
La campaña invita a reflexionar sobre el impacto individual en el entorno urbano a partir de una idea sencilla: todas nuestras acciones dejan un efecto que puede clasificarse en dos categorías. Por un lado, las que dejan “rastro”, al ensuciar o deteriorar el espacio público; por otro, las que dejan “huella”, generando un impacto positivo, duradero y memorable.
Lejos de adoptar un tono sancionador o excesivamente serio, la propuesta recurre al lenguaje cercano, con mensajes claros y directos. El objetivo es generar reflexión sin señalar, mediante la combinación de ironía y situaciones cotidianas fácilmente reconocibles por la ciudadanía.
De este modo, se refuerza la idea de corresponsabilidad entre el Ayuntamiento y los bilbainos y bilbainas: las instituciones deben garantizar entornos limpios, accesibles y bien gestionados, pero ninguna política pública alcanza pleno éxito sin la implicación activa de la ciudadanía en sus gestos cotidianos. Mantener las calles limpias, gestionar adecuadamente los residuos, recoger las heces de los animales de compañía o evitar conductas molestas son principios básicos para una convivencia armónica.
UNA ESTRATEGIA PROLONGADA Y TEMÁTICA
Con una duración de varios meses, la campaña se desarrollará entre marzo y noviembre de forma progresiva. Este planteamiento permitirá encadenar distintos hitos comunicativos, reforzar su presencia en los contextos con mayor número de quejas vecinales y centrar cada fase en un comportamiento concreto.
La campaña quiere evitar algunas conductas que dañan la convivencia. Como: orinar en la calle, no recoger las heces de los perros, circular con bici o patinete por las aceras, tirar basura en parques o plazas al hacer botellón o dejar basura en recintos festivos después de actividades de ocio.
Para maximizar su alcance, la campaña tendrá presencia en diversos soportes: autobuses de Bilbobus, centros municipales, marquesinas y otros elementos de mobiliario urbano, así como en prensa, radio y televisión, y en las webs y redes sociales municipales. Con este despliegue, Bilbao busca llegar a toda la población e impulsar la transformación de hábitos cotidianos.
UN COMPROMISO DEL ALCALDE, JUAN MARI ABURTO
Esta iniciativa fue anunciada por el Alcalde en el Pleno Extraordinario sobre el Estado de la Villa, celebrado el 15 de septiembre de 2025, donde señaló la reducción de las conductas incívicas como uno de los principales retos sociales de Bilbao para los próximos años. En su intervención, Juan Mari Aburto recordó que “la limpieza de la ciudad no depende solo de los servicios municipales” y que “el reto no deberá ser limpiar más, será ensuciar menos”, subrayando que Bilbao es “la casa común” que corresponde cuidar entre todas y todos.